Con el objetivo de fortalecer la coordinación institucional para prevenir y atender la violencia política contra las mujeres en razón de género (VPMRG), este lunes se llevó a cabo la instalación de la Mesa Naranja en Chihuahua, un espacio de articulación entre instituciones electorales, jurisdiccionales, gubernamentales, académicas, organismos de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil.
Durante el acto de instalación, las personas representantes de las instituciones participantes firmaron un compromiso conjunto en el que manifestaron que la violencia política contra las mujeres en razón de género constituye una grave vulneración a los derechos humanos, a la democracia paritaria y al ejercicio libre de los derechos político-electorales.
Asimismo, señalaron que esta forma de violencia exige respuestas institucionales articuladas, sostenidas y con enfoque de género, derechos humanos e interseccionalidad, además de reconocer la importancia de construir entornos seguros, incluyentes y libres de violencia para todas las mujeres que participan en la vida pública.
Entre los compromisos asumidos destacan impulsar acciones de prevención, atención, sanción y erradicación de la VPMRG desde las atribuciones de cada institución; fortalecer la coordinación interinstitucional entre distintos niveles de gobierno, sociedad civil y academia; promover la participación activa de las mujeres electas en el diseño y evaluación de políticas públicas; difundir información y buenas prácticas que contribuyan a combatir la impunidad y la revictimización; y replicar el modelo de las Mesas Naranjas en otros municipios como espacios de diálogo y acción.
La mesa panel de instalación contó con la participación de Yanko Durán Prieto, Consejera Presidenta del Instituto Estatal Electoral de Chihuahua, quien señaló que este esfuerzo representa “el inicio del seguimiento que asumimos las instancias con este tema, que no debe seguir causándonos estragos; tenemos que llegar todas y tenemos que llegar libres de violencia”.
Por su parte, Hugo Molina Martínez, Magistrado Presidente del Tribunal Estatal Electoral de Chihuahua, destacó que conforme las mujeres acceden a más espacios de decisión surgen nuevas formas de violencia, particularmente visibles en el ámbito municipal, donde muchas mujeres inician su carrera política como síndicas, regidoras o presidentas municipales. Subrayó que la violencia política contra las mujeres no puede enfrentarse de manera aislada, sino mediante coordinación institucional, voluntad y compromiso.
En su intervención, Rebeca Barrera Amador, Magistrada Presidenta de la Sala Regional Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, señaló que la violencia política persiste en los municipios de la primera circunscripción electoral —que comprende 352 municipios—, por lo que estos espacios de coordinación resultan fundamentales para enfrentarla. Informó que esta es la sexta Mesa Naranja instalada en la región, después de Guadalajara, Hermosillo, Los Cabos, Rosarito y el Congreso del Estado de Jalisco.
La Magistrada Presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chihuahua, Marcela Herrera Sandoval, hizo un llamado a trabajar por una justicia moderna, pero también sensible a las realidades sociales, reiterando la importancia de construir puentes de colaboración institucional para fortalecer la democracia. “Es el tiempo de las mujeres y hay que cuidarlas y respetarlas”, expresó.
